En EQUIPSA, CLAUDIA FABIOLA REYES CORPUS, distribuidora de equipos para manejo de fluidos con seis sucursales y cuarenta colaboradores, asumimos la seguridad y la salud en el trabajo como la columna vertebral de nuestra operación. Esta política, inspirada en la Ley Federal del Trabajo y las Normas Oficiales Mexicanas aplicables —principalmente la NOM-030-STPS-2009 sobre servicios preventivos de seguridad y salud, la NOM-019-STPS-2011 para la integración de comisiones de seguridad e higiene y la NOM-017-STPS-2008 relativa al equipo de protección personal— establece los principios y las prácticas que guiarán cada actividad de nuestro personal, de los contratistas y de las visitas mientras permanezcan en instalaciones de la razón social ubicada en Paseo del Cortijo 186, Colonia Lomas de Lourdes, C.P. 25090, Saltillo, Coahuila.
La esencia de este compromiso se resume en cuatro ideas: prevenir antes que reaccionar; detectar antes que lamentar; corregir antes que acumular; y mejorar antes que conformarnos. Como empresa distribuidora, no realizamos procesos de fabricación, pero recibimos, almacenamos, preparamos pedidos y trasladamos equipos que contienen pinturas, recubrimientos o componentes neumáticos y eléctricos. Estas tareas implican riesgos de cortes, golpes, sobreesfuerzos musculares, caídas a distinto nivel, incendio por solventes residuales y exposición a ruido intermitente en áreas de compresores. Para controlar dichos peligros disponemos de una Matriz de Identificación de Peligros y Evaluación de Riesgos (IPER) que se revisa anualmente y cada vez que cambie un proceso o se modifique la distribución de la bodega.
Cada sucursal cuenta con una Comisión de Seguridad e Higiene legalmente constituida, integrada por representante patronal y representante de los trabajadores, la cual sesiona mensualmente; levanta acta de inspección de condiciones inseguras; formula recomendaciones y da seguimiento hasta su cierre. Los hallazgos críticos deben resolverse en un máximo de diez días naturales, los moderados en treinta días y los menores en sesenta, salvo justificación documentada. Todas las bitácoras permanecerán accesibles para consulta interna y para la autoridad laboral cuando así lo requiera.
El uso de equipo de protección personal es obligatorio según la zona y la tarea: guantes anticorte para manejo de tarimas, faja ergonómica para movimientos repetitivos de carga, zapato de casquillo dieléctrico en piso industrial, protección auditiva en áreas donde el nivel de presión sonora exceda ochenta y cinco decibeles y gafas claras cuando exista riesgo de partículas proyectadas. La supervisión inmediata tiene la facultad de detener una maniobra si observa incumplimiento, y ningún colaborador podrá argumentar prisa o meta de ventas para omitir el equipo. Para reforzar la cultura, el almacén cuenta con stock mínimo de EPP y repone dotaciones cada trimestre; el jefe de bodega reporta consumos y necesidades a Recursos Humanos para evitar quiebres.
La capacitación se estructura en dos niveles. El primero, de inducción, se imparte el primer día laboral: recorrido por rutas de evacuación, uso correcto de extintores, puntos de reunión y procedimiento para reportar incidentes. El segundo, de actualización, se programa semestralmente e incluye ergonomía, orden y limpieza bajo la metodología 5S, manipulación segura de contenedores metálicos con restos de solvente y técnica de levantamiento de carga. Los instructores internos se certifican mediante cursos de la STPS y registran sus constancias DC-3 y DC-4.
Ante cualquier incidente, por menor que parezca, se activa el procedimiento de investigación de accidentes: el afectado notifica a su supervisor, se atiende en la clínica asignada, se elaboran formato ST-7 y reporte interno, y la Comisión analiza causas básicas e inmediatas para emitir acciones correctivas. No existe política de culpabilidad; el enfoque es aprender y prevenir recurrencias. Las estadísticas de frecuencia y severidad se consolidan cada fin de mes; la meta anual es mantener índice de frecuencia menor a 1.5 y ninguna incapacidad permanente.
El orden y limpieza se verifican al inicio y al fin de cada turno. Pasillos y salidas de emergencia deben permanecer libres de obstrucciones de forma permanente; la tolerancia a residuos de cartón, plásticos o polvos sobre tarimas es cero. Los puntos de carga de montacargas se delimitan con pintura amarilla y señalética “mantenga despejado”. Se prohíbe fumar dentro de las instalaciones y manipular teléfonos móviles mientras se opera equipo de izaje o se conducen vehículos.
Respecto del bienestar psicosocial, aplicamos lo dispuesto en la NOM-035-STPS-2018. Cada trabajador contesta un cuestionario de factores de riesgo psicosocial; los resultados globales se analizan y, de requerirse, se implementan medidas como rotación de tareas, pausas activas y programas de reconocimiento al desempeño. Cualquier forma de acoso, hostigamiento o trato indigno se denuncia a través del buzón confidencial y se investiga con absoluta reserva; comprobada la falta, se aplican las sanciones previstas en el Reglamento Interior de Trabajo.
Para emergencias mayores contamos con un Plan de Respuesta que incluye rutas de evacuación señalizadas, responsables de conteo de personal y brigadas de primeros auxilios equipadas con botiquines certificados. Se realizan simulacros semestrales: uno de evacuación por conato de incendio y otro por derrame de líquido inflamable simulado con agua coloreada. El tiempo objetivo de desalojo total es menor a tres minutos y la junta de evaluación posterior identifica áreas de oportunidad.
El cumplimiento de esta política es obligatorio y forma parte de la evaluación anual de desempeño de mandos medios y superiores. El trabajador que detecte desviaciones y no las reporte incurre en falta. El proveedor o contratista que incumpla las normas podrá ser retirado de nuestras instalaciones y quedar inhabilitado para futuros contratos.
Este documento entra en vigor a partir de su publicación en los tableros oficiales de cada sucursal y su difusión electrónica en la intranet corporativa. Será revisado cada dos años o cuando un cambio regulatorio lo exija. Así garantizamos que, aunque nuestros productos impulsen fluidos, es nuestra gente quien impulsa el negocio, y su salud es la prioridad sobre cualquier costo o urgencia comercial.